jueves, 10 de septiembre de 2026

  

10 de agosto: comienza el seguimiento de la senescencia otoñal en Lubierri

June Hidalgo 

El pasado 10 de agosto regresamos al Parque Natural de Urbasa-Andia para realizar una nueva visita de seguimiento a la dolina de Lubierri. Después de haber monitorizado durante la primavera el desarrollo de las hojas de las hayas, en esta ocasión el objetivo fue captar y monitorizar el proceso opuesto: el inicio de la senescencia y la posterior caída de las hojas. De este modo, podremos completar el ciclo fenológico anual y analizar si las particulares condiciones microclimáticas de la dolina influyen no solo en el comienzo del periodo vegetativo, sino también en su final.

Durante la visita aprovechamos también para descargar los datos registrados por los dataloggers de temperatura y realizar las labores habituales de mantenimiento de los sensores instalados en distintos puntos de la dolina. Mantener estas series temporales de forma continua resulta fundamental para poder relacionar posteriormente los cambios observados en la vegetación con las condiciones térmicas experimentadas por los árboles a lo largo del verano.

Vista general del bottom de la dolina de Lubierri durante la visita del 10 de agosto de 2026. El aspecto seco de la vegetación herbácea refleja las condiciones estivales de este año.

Además de la observación directa del estado de las hayas, repetimos las fotografías del canopy en los mismos puntos utilizados durante el seguimiento primaveral. Estas imágenes nos permitirán cuantificar progresivamente la apertura del dosel a medida que avance la pérdida de hojas y comparar el momento y la velocidad de este proceso entre las hayas situadas en el fondo de la dolina (bottom) y las localizadas en las zonas exteriores (plateau). Durante la primavera, la fotografía hemisférica ya nos permitió detectar diferencias claras en el desarrollo foliar entre ambas posiciones, por lo que ahora podremos comprobar si ese desacople fenológico se reproduce también al final de la estación de crecimiento.

Este seguimiento resulta especialmente interesante este año, ya que el verano de 2026 está siendo particularmente cálido y seco, unas condiciones que podrían adelantar la senescencia y la caída de las hojas. Sin embargo, este efecto podría variar a lo largo de la dolina. Durante los meses más cálidos, las hayas situadas en el fondo podrían beneficiarse, al menos durante la noche, de unas condiciones microclimáticas más frescas que las del plateau, de modo que el estrés térmico y la sequía podrían afectar con mayor intensidad a los árboles de las zonas exteriores. Será especialmente interesante comprobar si estas diferencias microclimáticas se traducen también en respuestas fenológicas distintas y si condicionan la duración del periodo vegetativo durante esta fase de senescencia.

Durante las próximas semanas volveremos a Lubierri para seguir de cerca la evolución de las hayas y registrar cuándo comienzan realmente los cambios de color y la caída de las hojas en las distintas zonas de la dolina.

martes, 11 de agosto de 2026

 29-31 Julio, Tercera Campaña en Sierra Nevada

Con más contratiempos de los previstos pudimos llevar a cabo la tercera campaña en Sierra Nevada. Un excelente informe de datos y actividades está en el artículo elaborado por José Miguel Viñas para tiempo.com

 

sábado, 18 de julio de 2026



    

16 de junio: última visita de la temporada para seguir la fenología de las hayas

June Hidalgo 

 

 

Además, retiramos el sensor de luz y temperatura utilizado como referencia, que había sido instalado a finales del invierno en una zona elevada y sin interferencia de la sombra del arbolado. La comparación entre este registro de control y los sensores situados bajo el dosel nos ayudará a cuantificar el progresivo desarrollo de las hojas a medida que se redujo la cantidad de luz que alcanzaba el suelo del bosque. 

 

Fotografía del sensor de luz y temperatura de referencia localizado fuera de la zona de arbolado

Asimismo, durante la campaña surgieron algunos contratiempos, como la rotura de la barrena trefor, que impidió completar el muestreo de minicores previsto. Aun así, la recopilación de los últimos datos fenológicos nos permitió confirmar que las hayas situadas en el fondo de la dolina, sometidas tanto a temperaturas mínimas más bajas como a máximas más elevadas, presentan un desarrollo claramente más tardío que los árboles localizados en las zonas exteriores. Este patrón pone de manifiesto cómo pequeñas diferencias topográficas pueden generar microambientes muy contrastados y condicionar el ritmo de desarrollo de la vegetación dentro de un mismo bosque.

 

Evolución de los estados fenológicos de las hayas en la zona exterior (plateau) y en el fondo (bottom) de la dolina durante tres momentos de la primavera de 2026. 

 Con esta visita damos por concluido el seguimiento intensivo de la fenología primaveral de 2026. A partir de ahora, analizaremos de forma conjunta las fotografías, las observaciones de campo y los datos registrados por los sensores para comprender con mayor detalle cómo las diferencias microclimáticas de la dolina influyen en el funcionamiento y la dinámica del ecosistema forestal. A finales del verano volveremos a la dolina de Lubierri para seguir el proceso inverso: la senescencia otoñal y la caída de las hojas. Con ello podremos completar el ciclo anual de la fenología del hayedo y analizar si el particular microclima de la dolina condiciona no solo el inicio del crecimiento en primavera, sino también el final del periodo vegetativo en otoño.

 

 

   

11 de mayo: Nueva visita de seguimiento para la monitorización de la fenología de las hayas

June Hidalgo  

Para continuar con el seguimiento del desarrollo primaveral de las hayas, el pasado 11 de mayo regresamos al Parque Natural de Urbasa-Andia. En esta nueva visita pudimos comprobar cómo la primavera había avanzado de forma notable desde el muestreo anterior. Los marcados contrastes fenológicos que observábamos hace apenas dos semanas entre las hayas situadas en el fondo y en el exterior de la dolina comenzaban a difuminarse, mostrando una cubierta forestal mucho más homogénea a lo largo de toda la ladera.

Como en el resto de campañas realizadas durante esta primavera, los principales objetivos fueron monitorizar el avance de la fenología de las hayas mediante observación directa y fotografía hemisférica, así como descargar los datos registrados por los dataloggers de temperatura y luz instalados en la dolina. Estos registros nos permitirán relacionar la evolución del desarrollo foliar con las diferencias microclimáticas existentes entre el fondo y las zonas más elevadas.

 

Además, en esta ocasión aprovechamos la visita para extraer minicores de varias hayas seleccionadas. Estas pequeñas muestras de madera serán analizadas posteriormente en el laboratorio para determinar el estado del crecimiento del cambium y estudiar cómo las diferencias de temperatura a lo largo de la dolina pueden influir también en el inicio y desarrollo de la actividad de crecimiento de los árboles.

 

 



lunes, 13 de julio de 2026

  

El proyecto REBECA en el XIV Coloquio de Ecofisiología Vegetal

June Hidalgo 

La semana pasada, parte del equipo del proyecto REBECA asistimos al XIV Coloquio de Ecofisiología Vegetal, celebrado entre el 29 de junio y el 1 de julio en el entorno natural de Guardiola de Berguedà (Lleida). A lo largo de sus catorce ediciones, este encuentro se ha consolidado como un espacio fundamental para el intercambio de conocimientos, metodologías y avances en el estudio del funcionamiento de los ecosistemas vegetales tanto en grupos de investigación nacionales como internacionales.

Durante las distintas sesiones, los integrantes del equipo presentamos los resultados obtenidos hasta el momento, tanto en el marco del proyecto REBECA como en otros proyectos actualmente en curso. En concreto, pudimos compartir los avances sobre los mecanismos de respuesta al frío modulados por ambientes de pozas de aire frío en Descurainia bourgeauana y Pterocephalus lasiospermus, así como otros trabajos relacionados con la ecofisiología de plantas en ambientes extremos.  

 

Integrantes del equipo REBECA presentando resultados tanto del proyecto como de otras investigaciones que se están llevando a cabo relacionadas con la ecofisiología de plantas, líquenes y musgos ante ambientes extremos.

El programa abordó una amplia variedad de temas, desde la ecofisiología llevada al extremo hasta las estrategias de tolerancia hídrica, las relaciones hídricas y nutricionales, las interacciones microorganismo-planta, las aplicaciones en conservación y agricultura, y las nuevas aproximaciones basadas en sensores y modelos. Además de las comunicaciones orales, el coloquio incluyó varias mesas redondas abiertas para debatir de forma distendida sobre cuestiones de interés común. Algunas de ellas se desarrollaron en la zona chill out, lo que favoreció un ambiente distendido en el que las conversaciones surgieron de manera natural, permitiendo intercambiar ideas, compartir experiencias y debatir sobre los retos presentes y futuros de la ecofisiología vegetal.

También hubo tiempo para compartir una salida de campo a los Cingles de Vallcebre, un recorrido por bosques de pino, prados de montaña y zonas abiertas hasta alcanzar los espectaculares acantilados del Berguedà. La actividad permitió seguir conversando sobre ecología, plantas y paisaje en un entorno especialmente adecuado para un encuentro de ecofisiología vegetal.

   

Fotografía de los asistentes al XIV Coloquio de Ecofisiología Vegetal

Volvemos del coloquio con nuevas ideas, contactos y perspectivas para seguir avanzando en el proyecto REBECA. Queremos agradecer al comité organizador el excelente trabajo realizado y a toda la comunidad ECOPHYS el ambiente constructivo y cercano que, una edición más, hizo de este encuentro un espacio especialmente valioso para compartir ciencia.

 

 

 

 

jueves, 25 de junio de 2026

Primera campaña del 2026 en Picos de Europa en plena ola de calor...

Entre los días 22 y 24 de Junio, realizamos nuestra primera campaña de Picos de Europa de este año. Con un objetivo modesto: descargar y actualizar la red de dataloggers de Hoyo sin Tierra y de Vega de Liordes. Objetivo sencillo pero con un inconveniente ambiental severo: una ola de calor sin precedentes en esta época del año y que se cebó con insistencia en el valle de Liébana, donde se alcanzaron 43,7 °C en Tama, una locura... 

Paso tranquilo bajo el sol abrasador de estos días

Los rebecos apuran las últimas manchas de nieve para refrescarse,,, 

Pese al calor, las condiciones en la montaña fueron bastante más agradables, con máximas que no superaron los 30 °C. Además la subida a Vega de Liordes la pudimos hacer por sombra, ya que al sol le cuesta por la mañana asomarse en la Canal de Pedavejo. La descarga y mantenimiento de los dataloggers transcurrió sin problemas, salvo dos de los registradores que se habían parado a medidos de Mayo. Llama la atención la duración de la cobertura de nieve, mayor que el año pasado, y lo rápido que ésta había desaparecido. Será interesante ver los datos que registren nuestros sensores estos días para verificar hasta que punto los CAPs pueden actuar como refugio climático ante estos eventos extremos.

Labores de mantenimiento y ejemplo de registro de un data logger mostrando la larga duración del periodo nival este año

 





 

miércoles, 3 de junio de 2026

  

Campaña de primavera 2026 en el Parque Nacional del Teide

June Hidalgo 

 

Entre los días 18 y 26 de mayo, los integrantes del proyecto REBECA regresamos al Parque Nacional del Teide para continuar con el estudio de las pozas de aire frío de alta montaña. Una vez más, contamos con la inestimable colaboración de nuestros colegas de la Universidad de La Laguna y los guardas del Parque Nacional del Teide, cuyo conocimiento del territorio y apoyo logístico resultan fundamentales para el desarrollo del proyecto.

Durante esta campaña visitamos las tres áreas de estudio seleccionadas dentro del parque: El Portillo, Las Cañadas y el cráter de Pico Viejo, enclaves que representan distintos tipos de depresiones topográficas donde las condiciones atmosféricas favorecen la acumulación nocturna de aire frío.

 

Descargando un año más de datos

Uno de los principales objetivos de la campaña fue la descarga de los registradores de temperatura y humedad instalados en los distintos emplazamientos. Gracias a estos sensores programados para registrar datos cada 10 minutos, seguimos ampliando la serie temporal que comenzó en mayo de 2024. Entre los resultados más destacados obtenidos hasta la fecha sobresale la temperatura mínima registrada en el fondo de la laguna de El Portillo el pasado 9 de marzo, cuando se alcanzaron valores próximos a los −15 ºC. La diferencia respecto a la zona exterior de referencia fue de casi 10 ºC, a pesar de encontrarse separadas por apenas un centenar de metros y bajo las mismas condiciones meteorológicas regionales.

 

     Imagen 1. Evolución de la temperatura registrada por dos dataloggers situados en la parte alta (azul) y en el fondo (naranja) de la depresión próxima a El Portillo Alto, entre los días 8 y 10 de marzo de 2026. 

 

La figura muestra la evolución térmica registrada durante varios días de marzo de 2026. La línea correspondiente al fondo de la depresión (amarillo) evidencia un enfriamiento nocturno mucho más intenso que el observado en la zona elevada circundante (azul), confirmando la extraordinaria capacidad de este enclave para acumular aire frío. Más allá de las temperaturas mínimas extremas, los registros revelan que el fondo de la dolina está sometido a unas condiciones térmicas particularmente contrastadas. Durante el día las temperaturas suelen ser más elevadas que en las zonas exteriores, mientras que durante la noche el aire frío se acumula en el fondo provocando descensos mucho más acusados. Como resultado, las plantas que habitan este enclave experimentan una amplitud térmica diaria excepcionalmente elevada, debiendo hacer frente en cuestión de horas a condiciones que van desde temperaturas relativamente cálidas hasta intensas heladas nocturnas. Esta circunstancia podría ejercer una fuerte presión selectiva sobre la flora del lugar y ayudar a explicar algunas de las adaptaciones fisiológicas que estamos estudiando dentro del proyecto REBECA

 

Midiendo la temperatura real de las plantas

Además de monitorizar el aire, durante esta campaña continuamos estudiando cómo experimentan estas condiciones las propias plantas.

 

Imagen 2. Instalación de los termopares utilizados para registrar las variaciones de temperatura en las hojas de las dos especies de interés.

 

Para ello instalamos sensores de temperatura directamente sobre hojas y tallos de dos especies emblemáticas de la alta montaña canaria: la hierba pajonera (Descurainia bourgeana) y el rosalito de cumbre (Pterocephalus lasiospermus). El objetivo es determinar hasta qué punto la temperatura de los tejidos vegetales puede diferir de la temperatura del aire y cómo esta diferencia varía entre el día y la noche.

 

Buscando las claves de la resistencia al frío

La campaña también incluyó la recolección de muestras vegetales de ambas especies para diversos análisis ecofisiológicos y microbiológicos.

 

Imagen 3. Hojas de *Descurainia bourgeana* en el fondo de la laguna de El Portillo durante la madrugada del 20 de mayo, cuando los sensores registraron temperaturas cercanas a los −4 °C.

 

En el laboratorio estudiaremos la microbiota asociada a sus hojas y tejidos, así como diferentes mecanismos relacionados con la tolerancia al frío. Entre ellos se encuentran la determinación de la temperatura de nucleación del hielo, la acumulación de compuestos solubles que actúan como crioprotectores y la cuantificación de proteínas especializadas como las AFP (Antifreeze Proteins) y las LEA (Late Embryogenesis Abundant proteins), moléculas estrechamente relacionadas con la supervivencia de las plantas frente a episodios de congelación. Estos trabajos se enmarcan dentro de varios de los objetivos centrales del proyecto REBECA, dedicados a comprender las estrategias que permiten a la vegetación persistir en ambientes sometidos a heladas recurrentes. 

 

El proyecto REBECA llega a los medios

La campaña contó además con una importante vertiente divulgativa. Durante los últimos días de trabajo se incorporó al equipo el meteorólogo y divulgador científico José Miguel Viñas, integrante del proyecto REBECA y responsable de numerosas acciones de transferencia y comunicación científica previstas dentro del proyecto. El domingo 24 de mayo realizó una conexión en directo con la Radio Nacional (RNE) desde la casa del Parque Nacional donde nos alojábamos, aprovechando el espacio meteorológico para mencionar el proyecto que estamos desarrollando en el Teide. Además, publicó posteriormente un artículo divulgativo en Meteored dedicado a los últimos hallazgos del proyecto sobre las pozas de aire frío del parque.

También recibimos la visita de la periodista Verónica Pavés, que nos acompañó durante una jornada de trabajo de campo para conocer de primera mano las investigaciones que estamos realizando. Fruto de esta visita se publicaron varios reportajes en la prensa canaria, entre ellos el artículo titulado «El enigma de las plantas que resisten al ‘lago’ frío del Teide», publicado en el periódico El Día el 24 de mayo de 2026, así como otro reportaje aparecido en La Provincia. En ambos trabajos se explica cómo algunas especies vegetales son capaces de sobrevivir a diferencias térmicas superiores a 30 °C entre el día y la noche en las inmediaciones de El Portillo.

   

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