Campaña de primavera 2026 en el Parque Nacional del Teide
June Hidalgo
Entre los días 18 y 26 de mayo, los integrantes del proyecto REBECA regresamos al Parque Nacional del Teide para continuar con el estudio de las pozas de aire frío de alta montaña. Una vez más, contamos con la inestimable colaboración de nuestros colegas de la Universidad de La Laguna y los guardas del Parque Nacional del Teide, cuyo conocimiento del territorio y apoyo logístico resultan fundamentales para el desarrollo del proyecto.
Durante esta campaña visitamos las tres áreas de estudio seleccionadas dentro del parque: El Portillo, Las Cañadas y el cráter de Pico Viejo, enclaves que representan distintos tipos de depresiones topográficas donde las condiciones atmosféricas favorecen la acumulación nocturna de aire frío.
Descargando un año más de datos
Uno de los principales objetivos de la campaña fue la descarga de los registradores de temperatura y humedad instalados en los distintos emplazamientos. Gracias a estos sensores programados para registrar datos cada 10 minutos, seguimos ampliando la serie temporal que comenzó en mayo de 2024. Entre los resultados más destacados obtenidos hasta la fecha sobresale la temperatura mínima registrada en el fondo de la laguna de El Portillo el pasado 9 de marzo, cuando se alcanzaron valores próximos a los −15 ºC. La diferencia respecto a la zona exterior de referencia fue de casi 10 ºC, a pesar de encontrarse separadas por apenas un centenar de metros y bajo las mismas condiciones meteorológicas regionales.
Imagen 1. Evolución de la temperatura registrada por dos dataloggers situados en la parte alta (azul) y en el fondo (naranja) de la depresión próxima a El Portillo Alto, entre los días 8 y 10 de marzo de 2026.
La figura muestra la evolución térmica registrada durante varios días de marzo de 2026. La línea correspondiente al fondo de la depresión (amarillo) evidencia un enfriamiento nocturno mucho más intenso que el observado en la zona elevada circundante (azul), confirmando la extraordinaria capacidad de este enclave para acumular aire frío. Más allá de las temperaturas mínimas extremas, los registros revelan que el fondo de la dolina está sometido a unas condiciones térmicas particularmente contrastadas. Durante el día las temperaturas suelen ser más elevadas que en las zonas exteriores, mientras que durante la noche el aire frío se acumula en el fondo provocando descensos mucho más acusados. Como resultado, las plantas que habitan este enclave experimentan una amplitud térmica diaria excepcionalmente elevada, debiendo hacer frente en cuestión de horas a condiciones que van desde temperaturas relativamente cálidas hasta intensas heladas nocturnas. Esta circunstancia podría ejercer una fuerte presión selectiva sobre la flora del lugar y ayudar a explicar algunas de las adaptaciones fisiológicas que estamos estudiando dentro del proyecto REBECA
Midiendo la temperatura real de las plantas
Además de monitorizar el aire, durante esta campaña continuamos estudiando cómo experimentan estas condiciones las propias plantas.
Imagen 2. Instalación de los termopares utilizados para registrar las variaciones de temperatura en las hojas de las dos especies de interés.
Para ello instalamos sensores de temperatura directamente sobre hojas y tallos de dos especies emblemáticas de la alta montaña canaria: la hierba pajonera (Descurainia bourgeana) y el rosalito de cumbre (Pterocephalus lasiospermus). El objetivo es determinar hasta qué punto la temperatura de los tejidos vegetales puede diferir de la temperatura del aire y cómo esta diferencia varía entre el día y la noche.
Buscando las claves de la resistencia al frío
La campaña también incluyó la recolección de muestras vegetales de ambas especies para diversos análisis ecofisiológicos y microbiológicos.
Imagen 3. Hojas de *Descurainia bourgeana* en el fondo de la laguna de El Portillo durante la madrugada del 20 de mayo, cuando los sensores registraron temperaturas cercanas a los −4 °C.
En el laboratorio estudiaremos la microbiota asociada a sus hojas y tejidos, así como diferentes mecanismos relacionados con la tolerancia al frío. Entre ellos se encuentran la determinación de la temperatura de nucleación del hielo, la acumulación de compuestos solubles que actúan como crioprotectores y la cuantificación de proteínas especializadas como las AFP (Antifreeze Proteins) y las LEA (Late Embryogenesis Abundant proteins), moléculas estrechamente relacionadas con la supervivencia de las plantas frente a episodios de congelación. Estos trabajos se enmarcan dentro de varios de los objetivos centrales del proyecto REBECA, dedicados a comprender las estrategias que permiten a la vegetación persistir en ambientes sometidos a heladas recurrentes.
El proyecto REBECA llega a los medios
La campaña contó además con una importante vertiente divulgativa. Durante los últimos días de trabajo se incorporó al equipo el meteorólogo y divulgador científico José Miguel Viñas, integrante del proyecto REBECA y responsable de numerosas acciones de transferencia y comunicación científica previstas dentro del proyecto. El domingo 24 de mayo realizó una conexión en directo con la Radio Nacional (RNE) desde la casa del Parque Nacional donde nos alojábamos, aprovechando el espacio meteorológico para mencionar el proyecto que estamos desarrollando en el Teide. Además, publicó posteriormente un artículo divulgativo en Meteored dedicado a los últimos hallazgos del proyecto sobre las pozas de aire frío del parque.
También recibimos la visita de la periodista Verónica Pavés, que nos acompañó durante una jornada de trabajo de campo para conocer de primera mano las investigaciones que estamos realizando. Fruto de esta visita se publicaron varios reportajes en la prensa canaria, entre ellos el artículo titulado «El enigma de las plantas que resisten al ‘lago’ frío del Teide», publicado en el periódico El Día el 24 de mayo de 2026, así como otro reportaje aparecido en La Provincia. En ambos trabajos se explica cómo algunas especies vegetales son capaces de sobrevivir a diferencias térmicas superiores a 30 °C entre el día y la noche en las inmediaciones de El Portillo.